Tienes derecho a saber
No se conmemora una gran manifestación, disturbios ni detenidos. Tampoco la firma de un tratado o convención. Lo que pasó el 28 de setiembre de 2003 fue la creación de la red de activistas por la libertad de acceso a la información. Desde entonces, cada 28.09 ese grupo, que ha ido creciendo durante estos años en todo el mundo, celebra el right to know day (#RTK) o día del acceso a la información pública. Actualmente, muchas organizaciones y personas involucradas en el activismo por la transparencia y la lucha contra la corrupción se suman a la celebración.
Estoy de acuerdo con que "derecho a saber" suena mejor, pero "acceso a la información pública" resulta más claro y preciso. Saber implica tener información, y no se puede tener información si esta no es accesible. Obviamente, estamos hablando de información pública, es decir, aquella que ha sido producida por una entidad pública, que está en posesión de una entidad pública o que una entidad pública controla. Uno tiene derecho a saber desde cuánto va a ser el monto del gravamen que se va a aplicar a las empresas mineras hasta cuál es el plazo de ejecución que tiene la obra de alcantarillado que se está haciendo en la esquina de su casa (noten que el botón "Obras" es el único que no funciona en la página de la municipalidad de Surco).
Durante el más reciente seminario nacional sobre Acceso a la Información, organizado por la gente del IPYS, Marco Sifuentes, @Ocram, hizo una presentación sobre cuánto y hacia dónde se está avanzando en materia de transparencia en algunos países (una síntesis de la presentación está en su columna del domingo). Datos abiertos (open data) y gobierno abierto (open government) fueron palabras recurrentes al mostrar los casos de Estados Unidos y Chile (los enlaces están en su nota, les recomiendo revisarla), en donde la disponibilidad de los datos públicos está llegando a niveles de utilidad real y concreta para el ciudadano, al punto que este puede incluso participar en la producción de mejoras (visualizaciones o análisis) y compartirlas con otros ciudadanos-usuarios.
Estas no son las únicas experiencias. Se puede citar varias otras, como el catálogo abierto de datos del Banco Mundial, que provee acceso a las bases de datos que maneja esta entidad, o el portal ¿Adónde fue mi dinero?, de la Open Knowledge Foundation, que muestra cómo el gobierno británico gasta los impuestos. Y no hay que ser una organización multilateral ni vivir en un país desarrollado. El portal de datos abiertos de Kenya, recientemente lanzado, es otro ejemplo. Actualmente, la iniciativa por el gobierno abierto (Open Government Partnership) es el movimiento de países más ambicioso en este sentido, promovido por Brasil y Estados Unidos.
En el Perú contamos con una ley de transparencia y acceso a la información pública. Tiene un vacío normativo clave que es la ausencia de una entidad que garantice que el derecho no se vulnere, como en México o en Chile. Pero, por otra parte, establece bien los procedimientos para transparentar y acceder a información pública. Sin embargo, reportes recientes de la Defensoría del Pueblo y del Consejo de la Prensa Peruana, muestran que el cumplimiento de las obligaciones con respecto a los portales de transparencia es mediocre. Si se revisa la calidad de la información, y no solo la obligación de colgar información, esta apreciación podría empeorar, pues los datos están puestos en formatos pdf, y a veces son escaneos de hojas de cálculo.
Así, si bien en nuestro país hay algunos pasos avanzando hacia la apertura de los datos (como este ejemplo de ProDescentralización, entre otros), la realidad nos presenta muchos obstáculos. Aquí no hemos hablado nada de las brechas de acceso a Internet, por ejemplo, ni de los sistemas de transparencia en zonas rurales, donde las vitrinas y audiencias pueden tener un papel más importante y eficiente. Tampoco hemos hablado del potencial de la telefonía celular y dar/recibir información por mensajes de texto. Hay mucho por masticar y digerir en este campo. El actual gobierno se ha sumado a la iniciativa por el gobierno abierto y está preparando sus compromisos en ese campo, así que esta parte de la historia está empezando.